IMPORTANTE

Yo no soy la protagonista de la historia, tome el nombre de ella, no le di el nombre por mi. Además no soy la única autora, esta historia fue escrita en colaboración con mis dos grandes amigas Fama y Oro. Queda totalmente prohibida la copia o reproducción parcial o completa de esta sin el premiso explicito de alguna de las autoras.

martes, 1 de diciembre de 2009

No se que coño es pero bueno

Bueno chicas, pues aquí estoy escribiendo por el simple hecho de que me apetece, de que me hace falta desahogarme y de que ahora no tengo con quien. No son días buenos para mi y parece que todo se va desmoronando a mi alrededor, que luchar no sirve para nada y que las pocas energías que me quedan me encetaría emplearlas en llorar hasta no poder más. En estos momentos odio los libros que tanto he amado y que en tantas ocasiones he compartido con vosotras, porque me han hecho anhelar cosas que no están hechas para mí, yo nunca encontrare un novio perfecto como Edwar Cullen (siento decepcionarlas pero probablemente vosotras tampoco) no tendré un amor que resista a todo como el de Ever y Damen, no viviré grandes aventuras como los chicos de Morgan Ville (aunque en la parte de estar siempre en peligro agradezco que no sea así) y un millón de cosas más que se quedan es esas paginas que con tantas ganas he devorado. Yo, y supongo que vosotras también, he soñado un millón de veces con ser la protagonista de esas historias, algo que se imposible, pero realmente siempre queda la esperanza. Después quise ser quien las escribiera, algo mucho mas sensato, pero tampoco he obtenido buenos resultados. Así que aquí sigo, cabizbaja y meditabunda, por cuestiones que realmente no tienen sentido, por penas que son totalmente estúpidas, lamentandome por mí cuando hay gente con problemas muchos más serio y sitiendome culpable por hacerlo, por sentir compasión de mi misma cuando en realidad no hay otro motivo que mi propia estupidez. Pero es que por más que quiera, por mucho que me sienta tonta y sepa que lo soy por comportarme así, no puedo evitar los gritos de mi corazón que solo pide que lo escuche mientras se resquebraja por dilemas que son comunes a la vida de esos personajes que ya he nombrado antes, pero que ni de lejos tendrán el mismo final. Seguramente esto no lo leerá nadie, pero en parte eso es algo que debo agradecer. Y por último, después de deciros que aquí estoy, aquí sigo, solo resta decir que aquí me quedaré, empachada de decepciones, vomitando horas de llanto y dibujando utopías en el oscuro fango.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Entre Agua y Fuego

Pues bueno ya esta oficialmente innagurado el nuevo blog y lo he hecho con el prefacio. Seguramente querreis una sipnosis pero aun no la tengo asi que por ahora paciencia porque tengo un lio inmenso con esto de adactarme a la universidad y apenas tengo tiempo de asomar la cabeza por aquí. Espero que os guste, muchos besitos a tod@s. (por cierto el botoncito me lo hizo yo misma Analieta jeje)


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domingo, 6 de septiembre de 2009

Proyecto

Bueno pues algunas ya conocen de la existencia de mi "proyecto", otr@s no pero lo mismo es. El caso es que esta practicamente acabado pero no tiene titulo. Estoy ente varios pero no me decido del todo, así que pensé que tal vez me podríais ayudar un poquito y decirme en la encuesta que pongo aquí al lado cual os llama más la atención.

domingo, 9 de agosto de 2009

Lo siento

Lo siento pero definitivamente no seguiremos en Quarber, la decisión es dura porque siempre he tenido mucha ilusión en este proyecto, pero es una cosa de tres y sin las tres no es lo mismo, el caso es que la unión no es como antes y esto dificulta enormemente que se pueda continuar. No podéis imaginar lo mucho que me afecta admitir tras tanto tiempo lo que era inevitable. Quiero agradecer a quien nos a acompañado su interés y paciencia. Me despido de Quarber, que el sol brille para vosotros, las plantas os den su protección y las estrellas siempre brillen en vuestro cielo.

jueves, 23 de julio de 2009

El primer micro relato que escribi

Al verlo pasar ante mí mi corazón se alteró, como de costumbre la sangre se agolpaba en mis venas, y los oídos me zumbaban, al principio todo iba normal, siempre que le veía ocurría lo mismo, pero en esta ocasión algo era diferente, mi ojo derecho se desprendió de mi cara y cayo al suelo, a este le siguió una oreja, y después la boca, totalmente asustada y sin se capaz de reaccionar solo una pregunta acudía a mi mente.
¿Era posible desmontarse de amor?

domingo, 19 de julio de 2009

Capitulo 11 parte 1

Bueno siento mucho el retraso, pero es que debido a problemas técnicos que al parecer se han solucionado por causas desconocídas, no podía acceder al blog y por lo tanto no podía colgar nada, en fin el caso es que ya todo esta solucionado y aquí os dejo un adelanto del capitulo once para aquell@s que estén interesado.
Feliz lectura.
Capitulo 11


-¿Dónde, dónde?- repetía Laura mientras miraba en todas direcciones con nerviosismo. Se encontraban en la puerta del hotel esperando la llegada del autobús. Cuando bajaban de las habitaciones se habían topados con sus compañeros y disimuladamente se habían unido al grupo, sin percatarse de que un atento par de ojos las observaba.
-Si, ahí junto al grupo de chicos, lleva una sudadera roja, y….. te esta mirando, esta es tu oportunidad, ve con él- dijo Faam con exaltación.
Sin dudarlo la muchacha se separo de sus compañeras y se dirigió a su objetivo con paso firme y decidido, por fin había tomado una decisión y ahora no pensaba rendirse. El resto se quedo atrás mientras en sus ojos se reflejaba el brillo del triunfo al ver a Laura intercambiar dulces sonrisas con Darío quien a la llegada del autobús le cedió el paso para subir. Las tres suspiraron y los siguieron había el interior del vehículo, sin pensarlo se dirigieron hacía el fondo del autobús, el cual se había convertido en su lugar predilecto, pero esta vez Laura no ocupaba el cuarto lugar como ya era costumbre desde su llegada a Hungría, ahora estaba sentada tres o cuatro lugares más adelante acompañada por el chico que había robado su corazón un años atrás. Sus ojos parecían saltar de alegría y en sus labios rosados se dibujaba una sonrisa capaz de eclipsar a la mismísima ciudad de las Vegas, era feliz y sus amigas lo eran por ella.
Los minutos se les escapaban absortas en sus pensamientos con las miradas perdidas en el infinito. Faam por mucho que lo intentaba no podía borrar de su mente la imagen que la había asaltado al ver la rotura de su pijama, sabía que la había visto antes, pero no cuando ni donde. De repente la voz de Aztoa la hizo salir de sus pensamientos, del torrente de palabras que salio de la boca de su compañera solo consiguió deducir una frase “¡Ni lo sueñes!”. Faam se incorporo y miro a su amiga, Arae cambio la expresión de su rostro y sonrío de forma duce.
-¿Te han despertado cariño?- dijo, Faam negó con la vabeza y antes de que lograse preguntar que había pasado Arae coloco un dedo sobre sus labios indicando silencio, mientras un brillo malicioso que ella muy bien conocía iluminaba sus ojos negros. Sin media palabra más se levanto y se dirigió hacia un chico que estaba sentado delante de ellas. En este momento Aztoa aprovecho para narrar a Faam lo ocurrido. El chico frente al cual se encontraba ahora Arae, el cual se llamaba Joss, les había recriminado que Laura se había sentado con Darío, su amigo, y que el se había quedado solo, y con aires de superioridad les había exigido que una fuese a sentarse con él.
Arae miró a Joss de forma angelical y le sonrío inocentemente.
-Pobre te has quedado solo- dijo sonando tan dulce que empachaba –y solo quieres que alguien que con quien hablar ¿verdad Joss?- el chico asientio estando seguro de que había ganado la partida. En ese momento Arae se giro recogiendo una papelera que había detrás de ella y la coloco en el asiento vacío junto a Joss.
-Pues habla que entre vosotros os entendéis- soltó hablándole de espaldas mientras volvía a su asiento junto a sus amigas que no podían dejar de reírse ante la cara del chico.

lunes, 22 de junio de 2009

Hallazgo

Pues así por casualidad ha aparecido el capitulo 14 del cual conocíamos su existencia, pero su paradero. El caso es que tenemos que organizar un poco las cosas y empezar con los siguientes capitulo, por lo que tardaremos un poquito más en colgar a partir de ahora, pero no mucho.
Y sobre todo gracias a las personas que leen esta historia, no os podéis imaginar lo importante que son para nosotras, especialmente para mí, cada una de vuestras visitas.

viernes, 19 de junio de 2009

Capitulo 10

La noche había llegado y a Locesad. La tranquilidad reinaba en el imperio oscuro, solo se escuchaban pequeños susurros de los animalitos que empezaban a dormitar y alguno que otro que despertaba pues su vida era nocturna. Era una noche muy estrellada como todas en Locesad. A lo lejos se distinguía una suave luz en una pequeña cabaña hecha de madera y hojas grandes y verdes que cubrían el techo, algo se agitaba en dicho lugar…
-No puedo dormir…-La chica de cabellos oscuros no paraba de moverse en cama. Sentía una sensación de angustia, seña de que alo malo estaba ocurriendo, y sabía que su hermana sentía lo mismo, pues estaban conectadas de una forma muy especial.
-{Larizaide, Larizaide}- susurro en su interior, al no recibir respuesta se preocupó aún más. –{ De nuevo no puede escucharme}-.
Sus ojos negros se entornaron y los cerró resignada. Optó por levantarse de la cama, después de dar unas cuantas vueltas en ella e intentar relajarse. Estaba en eso cuando escuchó en su interior una voz.
-{¿Carizaide, hermana, me escuchas?}- Sus ojos brillaron y la sonrisa volvió a su preciosa cara. {¿Qué a pasado? ¿Por qué no hemos podido comunicarnos?}- respondió mentalmente Carizaide.
-{Escucha hermana}- pidió Larizaide –{No se lo que está pasando, estoy asustada , alguien me persigue y creo que estoy rodeada }- su voz no sonó temblorosa.
- {¿Qué puedo hacer?}- pensó entonces Carizaide, mirando alrededor de la habitación y examinando cada rincón, decidió coger la capa que estaba en una silla junto a la cama y salir al exterior –{¿Pero que estoy haciendo?}- se dijo mientras traspasaba la puerta –{¿Dónde voy a ir a estas horas?}- Respiro lentamente, e intento volver a hablar con su hermana, pero de nuevo no lo consiguió.
Observó la parcela en la que se encontraba su cabaña, un lugar con plantas y árboles que ella misma había hecho crecer años atrás, para poder vivir allí, puesto que en Locesad no había ni mucho menos tantas platas como en Amved, y ella las necesitaba para vivir.
-{ ¿Quizá los militum…?}- pensó –{No, no, demasiado lejos , no hay tiempo}- Levanto los ojos al cielo estrellado implorando ayuda –{¿Las Caces? Pero… ¿Cómo avisarlas?}- suspiro –{Quien este detrás de esto lo ha planeado todo muy bien … y me apostaría lo que fuese a que es Mayen}-
Volvió a moverse ágilmente y a mirar a su alrededor. Cerro la puerta de la cabaña, que aún estaba abierta. Asustada y muy preocupada comenzó su camino sin saber hacia donde iba.

Muy lejos de allí, en el imperio de Falud, todo seguía brillando en la oscuridad de la noche. Como las paredes de la cabaña en la que la Larizaide se estremecía, cuyos ojos grises emanaban lágrimas de preocupación. Su pelo rubio se recogía en dos coletas. La joven estaba de pie, en el centro de la habitación mirando la ventaba que había junto a la puerta, en al que veía aquella sombra de una persona alta y fuerte de musculatura desarrollada, un hombre, seguramente un guerrero, pero ¿Qué buscaba de ella?
La chica estaba muy asustada, pues hacía días que había observado que alguien la espiaba y la seguía, aunque había creído que era producto de su imaginación. Ahora se daba cuenta que era esa sombra, ese guerrero, el que la había seguido, que era esa la presencia que había notado, aunque ya era demasiado tarde.
Hacía días también que no había podido comunicarse bien con su hermana. Aquel guerrero había sido muy listo y lo había planeado todo, pues había perjudicado la comunicación entre ambas gemelas, así que Larizaide no había podido decirle a su gemela lo que la preocupaba. Es cierto, que desde hacía días las dos chicas no habían podido comunicarse correctamente, pero no le habían dado mucha importancia, pues pensaban que se debía al deterioro de Quarber por la llegada de Mayen. Las platas y los demás elementos naturales empequeñecían y desaparecían, y el planeta no tenía tanta vitalidad como la que tuvo en otros tiempos, por lo tanto las comunicaciones entre imperios disminuían lentamente aunque Larizaide y Carizaide aún hablaban de vez en cuando. La joven se sentó en el frío suelo de la habitación , le temblaba el labio inferior, pero aún se le escapo una pequeña sonrisa al mirar el cuadro que colgaba de la pared. En él aparecían las dos gemelas sonrientes, la morena y la rubias, totalmente iguales, y totalmente diferentes. Sus rostros, y sus formas eran las mismas, pero su pelo y ojos distintos, una de ellas , Carizaide, propia de Locesad la oscuridad, y Larizaide de Falud la luz, por algo eran las gemelas opuestas de Arbolem.
Larizaide aun recordaba como de niñas las separaron, cada una estaba destinada a vivir en un imperio distinto, criadas de distinta forma, su deseo había sido siempre el mismo, estar juntas. Y debido a su especial cualidad por muy lejos que estuvieran la una de la otras, siempre se había sentido muy cercanas, y habían podido hablar sólo con la mente y el corazón y habían podido tener comunicados a Locesad y a Falud. Y algunas veces se reunían en Amved y reían juntas y se olvidaban por un momento de los problemas que perturbaban la tranquilidad de Quarber.
De repente sonó la puerta, Larizaide salio de sus pensamientos y se levantó de un salto esperando que la puerta se abriera. No dijo palabra alguna, pues no tenía fuerzas para hablar.
La puerta fue abierta de un único golpe y la sombra que había visto por la ventana apareció ante ella, una sombra que había adoptado la forma de un guerrero fuerte, joven y de ojos azules, su cabello era rubio y una capa ( que probablemente había cubierto su cabeza) descansaba en su brazo. Vio entonces el brillante blanco de su cuello y supo entonces que no era un guerrero, era un asesino, un asesino de La Dama de la gemas, un Zanoc.
Dicho asesino cerró la puerta tras de sí y se acercó un poco hacia su victima que se había quedado paralizada de la impresión.
La chica temblaba por completo y no puedo evitar fijarse en la cara que tenia ante ella, su boca dibujaba una sonrisa, pero no una sonrisa tranquila ni una sonrisa normal, no, era una sonrisa malévola, irónica y perversa. Larizaide miro su expresión, su aspecto entero, su condición de asesino, y entonces tuvo la certeza de que aquel Zanoc la mataría.

domingo, 14 de junio de 2009

Capitulo 9

En un lago de claras aguas situada en un lugar de La Tierra Neutra, una joven de unos dieciocho años, ojos azules y cabello rizado jugaba en la orilla, con cada movimiento de su mano en el agua brotaba un nueva corriente sin origen aparente. Los bajos de su vestido azul se fusionaban con el líquido y no se podía distinguir donde terminaba la muchacha y comenzaba la naturaleza.
Unos pasos a su espalda la hicieron salir de su letargo. Al girarse e encontró con la presencia de una chica de su edad, en sus ojos se mezclaba el verde y el marrón en una unión perfecta. A sus pies las flores brotaban como si fuese primavera.
-Necami- llamó, su voz recordaba al susurro del viento en los árboles.
Su amiga la miro y le sonrió, tras ella el agua se agito levemente.
-Dime Fafany- respondió.
-Deberíamos reunirnos con el resto, Ambel dice que el viento le ha traído un mensaje, los militum nos necesitaran pronto.
-Vamos pues- y comenzó a correr como lo harían las aguas agitada de un torrente en un día de lluvia.

Mientras, no muy lejos de allí una joven levitaba, escuchando mensajes que nadie parecía percibir.
-Vamos Ambel ¿Qué dice?-
Otra chica se movía de un lado a otro totalmente nerviosa, sus ojos de un rojo intentos observaban a su compañera sin pestañear, de sus maños saltaban pequeñas chispitas que bailaban inquietas.
-Ambel, venga habla-
Su compañera la miro un instante y comenzó a descender hasta que sus pies desnudos tocaron el suelo.
-Tiubi como pretendes que escuche algo si no te callas-
-Lo siento-
-Además lo estas volviendo a hacer- dijo refiriéndose a unas leguas de fuego que brotaban de sus pies.
-Uy perdón- se disculpo mientras el fuego desaparecía.
-¿Dónde están las otras?-
-Fafany ha ido en busca de Necami y pronto estarán aquí.
La primera asintió, y volvió a elevarse en el aire, mientras su vestido blanco ondeaba alrededor de su cuerpo y se concentro de nuevo en ese mensaje que le traía el viento.
{Viene, el viene, un militum, ayuda}
Algo la cogió del tobillo y tiro de ella hasta dejarla en el suelo, cuando se le paso el susto inicial se dio cuenta de que era la rama de un cedro que Fafany acababa de hacer crecer de la nada.
-Bonita forma e hacerme perder la concentración- se quejo Ambel levantándose del suelo.
-No es nada- contesto su compañera con una sonrisa burlona –Tendrías que ver mis cerezos en flor, son preciosos.
-Bueno chicas- interrumpió Necami -¿Qué has averiguado Ambel?-
-Según el viento un militum nos está buscando, necesita nuestra ayuda.
-¿Cuándo aprenderán que es imposible encontrar a las Caces?, a no ser que ellas te busquen- Rió Tiubi.
-Pues hagamos que nos encuentren- concluyo Necami.
Todas rieron, y comenzaron a correr como lo que eran esencias libres, libres como los elementos.

Júgik caminaba con paso cansado, cinco días atrás había salido de la Alda Limus, a los dos días de su partida llego al campamento militum, después de descansar un poco tuvo una reunión con Kenta, y le transmitió la petición de Naidí, este le dijo que lo pensaría, y le pidió que fuese en busca de las Caces para que cuando Onem, uno de los nuevos militum, llegase ellas estuviesen preparadas para sanar su brazo el cuál se había fracturado a causa de una caída. Y así lo había hecho, ahora se encontraba a un día del campamento, en medio del gran desierto en el que se había convertido La Tierra Neutra. De repente las vio aparecer, eran totalmente inconfundibles, cada una brillaba con una luz especial, eran aparentemente tan delicadas, pero con un cierto aire salvaje que realzaba aun más su belleza. Cuando llegaron junto a él pararon en seco y lo miraron de forma picara, mientras dulces sonrisas brotaban de sus labios. Tiubi tomo la palabra.
-¿Nos buscabas militum?- Su voz sonó suave y calida.
-Sabéis bien que sí- respondió Júgik con otra sonrisa.
-Oh Júgik, cuanto tiempo- dijo Fafany.
El asintió de forma lenta y melancólica.
-¿Y qué quiera ahora ese pesado de kenta?- Pregunto Necami, las cuatro rieron.
-Necesita que dentro de cuatro días cuando los nuevos militum lleguen estéis en el campamento, uno de los chicos está herido.
-Allí estaremos- concluyo Ambel.
-Bueno, yo me marcho ya, si no me anochecerá antes de llegar al campamento- se despidió Júgik, las cuatro asintieron y entre sonrisas se esfumaron por donde habían venido. Júgik pensó que tras su aspecto de mujeres eran autenticas niñas, se dio la vuelta y comenzó su regreso.

sábado, 13 de junio de 2009

DECEPCIÓN


Decepción: Realmente solo te puede decepcionar algo o alguien en quien confías, por eso es mucho mas duro este dolor y siente que te rompes por dentro, todo lo que había estado perfectamente conectado en ti se suelta y te quedas perdida y vacía, tan vacía. Es esta la causa por la cual luego cuesta más confiar, la decepción duele y marca, se queda siempre en ti, aunque ni siquiera lo percibas, echa raíces y se desarrolla dando las flores de la desconfianza. Cuando te decepcionan muchas veces no tienes fuerza para volver a dejar tus sentimientos o tus esperanzas en manos de nadie, pero no hay que olvidar que la decepción ocurre muchas veces porque sobre valoramos a las personas o las situaciones, y que nadie es perfecto, somos humanos, sentimos, padecemos, y como no, nos decepcionamos.

Capitulo 8

La tranquilidad y el silencio reinaban en la habitación de un hotel justo en el centro de Hungría, lo que no sabían sus ocupantes era que no duraría mucho…
-¡¿Dónde esta mi pircing!? ¡No puede ser que se me haya caído¡- vocifero Aztoa.
Sus compañeras despertaron sobresaltadas y con la mirada le reprocharon la desagradable forma en la que las había sacado de sus sueños.
-Búscalo entre las sábanas y deja de lamentarte y moverte de un lado al otro- dijo Arae suavemente pero con cierto mandato mientras se estiraba de brazos y piernas.
Aztoa no paraba de sollozar mientras miraba a todos sitios, y nerviosa pronunciando una única palabra, que era la del objeto que había perdido.
-Buenos días- dijo Faam ignorando a su amiga a la cual se oía en el baño aun con el mismo tema.
-Buenos días a todas- respondió Laura recostada en su cama.
-¡Hola! – añadió alegremente Arae, que en un segundo cambió su expresión. -¿Estas bien, tienes mala cara?-
-¿Eh?- pregunto Faam que parecía absorta de todo- Si- dijo- simplemente tuve una pesadilla, nada más.
Aunque Arae hizo un gesto de aprobación a su compañera, en sus ojos aun se reflejo preocupación e intranquilidad, Faam lo notó y tranquila añadió mientras se dirigía al baño:
-Vamos, no es nada, en cuanto me lave la cara estaré estupenda.
Se giró para cumplimentar sus palabras pero Laura la detuvo.
-Espera- le dijo- tienes el pijama rasgado.
{No puede ser cierto} pensó mientras una imagen acudía a su mente, se giro y allí estaba el desgarrón, palideció de nuevo, ahora si que sentía que había enfermado.
De repente Aztoa salió corriendo hacia donde estaban las demás y eufórica grito:
-¡ Lo encontré! ¡Mi pircing está aquí! Levanto la mano y entre sus dedos algo muy diminuto brilló, una amplia sonrisa se dibujo en su rostro. Entonces se dio cuenta de que nadie le había prestado la menor atención, Faam se había desmayado.

Mientras tanto Marcos mantenía una educada conversación con la profesora Noa, que impartía la asignatura de historia, hablaban sobre los destinos que estaban programados para visitar aquella mañana, solo llevaban dos días fuera de casa pero conocían ya muchos lugares nuevos y habían asimilado lecciones rápidamente y como tal viaje que era lo estaban pasando de lujo.
-Profesora Noa- la llamó amablemente Marcos, al ver que ella lo miraba continuó –He comprobado que todos los alumnos están ya listos para el desayuno, a excepción de Laura y sus compañeras.
-Gracias por informarme- respondió –tu siempre tan servicial anda ve a la habitación de tus compañeras y avísalas, se retrasan demasiado.
El muchacho asintió y corrió obedientemente al destino que le habían ordenado, una vez allí llamo varias veces pero nadie lo recibió. Decidió esperar, pero al ver que no había respuesta comenzó a inquietarse, preguntándose que les habría sucedido o si, realmente se encontraban con las demás pasándosele desapercibidas, al no apreciarlas cuando minutos antes había examinado minuciosamente la fila de sus compañeros.
Confuso volvió al comedor donde todos desayunaban ya, y para su sorpresa entre ellos también se hallaban Arae, Laura, Aztoa y Faam, Marcos quedo muy impresionado – {¿Cómo es que no me he topado con ellas en los pasillos?} - pensó incrédulo mientras observaba a sus compañeras desde lejos, aun sorprendido se dirigió a la profesora para informarla.
-Señorita- llamó, esta se giró lentamente.
-Dime Marcos-
-Las chicas están desayunando-
-Ves, seguramente has contado mal-
-Sí, supongo- respondió este no muy convencido.
Después de despedirse educadamente como era común en él se retiró para reunirse con sus compañeros, entonces se dio cuenta, -{¿Cómo sabia la profesora que sus compañeras no habían bajado con él, que estaban con los demás pero el no las había visto?}
Al llegar al comedor un golpe en el hombro lo hizo salir de sus pensamientos. El grupo marchaba desordenadamente en dirección al autobús, el corazón se le paro cuando al acercarse a la salida vio a sus compañeras bajar atropelladamente por la escaleras. Algo muy raro estaba ocurriendo y el pensaba averiguarlo; de forma involuntaria se subió la manga y dejo a la vista una pequeña gema verde situada en el interior de su muñeca.




Bueno pues ya son ocho capítulos, al parecer no lo esta leyendo nadie, además de Nocturne, por lo que no se si seguiremos con esto. Sera más fácil pasárselo a ella directamente y cambiar de proyecto.

viernes, 12 de junio de 2009

Capitulo 7

La fortificación de piedra se levantaba como un gran monstruo amenazador. Los soldados hacían guardia en las enormes puertas, las gemas rojas de sus frentes brillaban ante la luz del día.
En la ventana más alta del castillo se dibujaba una escalofriante figura, la cual pertenecía a una mujer de presencia imponente y claras dotes de mando. Se encontraba en una habitación sobriamente decorada, algunos tapices ornaban las pareces, un trono de hierro presidía la sala.
Sus dedos nerviosos golpeaban continuamente el alfeizar de la ventana, aguardaba con impaciencia a uno de sus hombres. Aquel día vestía una ajustada maya negra cubierta por una vieja capa que desprendía un olor especiado, una mezcla entre vainilla, azahar y eneldo. Sus ojos blancos como la nieve carecían de iris dándole un aspecto fantasmal acrecentado por su huesuda nariz aguileña.
La puerta se abrió de improviso, al girarse se encontró a uno de sus soldados el cual le aviso de la llegada de su mensajero.
-Dile que pase- respondió la señora con voz fría.
Ante ella se presentó un joven de unos veinte años, complexión fuerte y ojos azules, retiro la capa que cubría su cabezaza dejando ver su cabello rubia.
Le dedicó una leve reverencia a su señora.
-Fercuns- grito esta –déjate de protocolos y cuéntame de una vez lo que a pasado- el rostro de joven se oscureció, se movió notablemente nervioso dejando ver un tatuaje en el cuello, el cual representaba una runas en un lenguaje solo conocido por los Zanoc, los asesinos de La Dama de las gemas, en este mismo tatuaje se distinguía un pequeño brillante blanco.
Tras unos segundos que se hicieron interminables los labios del joven se despegaron.
-Se ha escapado- dijo con voz firme.
-¡¿Qué?!- las manso de Mayen se crisparon sobre su capa morada -¿Me esas diciendo que ese maldito militum esta suelto?- No hubo respuesta par una pregunta que se contestaba sola –Encontradlo inmediatamente, y quiero ver al responsable de esto de inmediato.
-Eso no será posible mi señora- hizo una pequeña inclinación de cabeza y continuo- La capitibus encargada murió a manos de los militum que acudieron a rescatar a su compañero.
Mayen se levantó , mas nerviosa de lo que ya estaba y con la cara roja de furia –malditos militum- murmuro entre dientes, los cuales mantenía apretados, al igual que los puños.
-Pero mi señora, lo recuperaremos, no se preocupe- Se justifico Fercuns- Volveremos a capturarlo y esta vez lo mataremos- su voz sonó firme y segura.
-Fercuns- dijo Mayen- sabes que no es tan fácil- dicho esto se dejo caer en su trono.
De todas formas deja esa tarea para los capitibus, hay algo más importante de lo que quiero encomendarte- espero la reacción de Fercuns y continuo- ¿Conoces a Las Gemelas Opuesta de Arbolem?

-Sí, mi señora- asintió el guerrero- he oído habar de ellas.
-Entonces- prosiguió Mayen –sabrás que una llamada Larizaide vive en el imperio de Falud, y la otra Carizaide en el imperio de Locesad, aunque ambas nacieron en una ciudad de Amved.
-Si mi señora, conozco la historia.
-Bien, pues al estar cada una en un continente y tener la capacidad de comunicarse entre ellas, y con las plantas del Imperio Del Mar Verde, suponen una conexión continua entre los tres imperios-
-Claro mi señora, yo escuche que nadie sabe cual es la causa de ese don, son totalmente únicas- hubo unos segundos de silencio, y Fercuns continuó seriamente –Pero no entiendo que tiene que ver con nosotros.
-Todo- se apresuro a decir Mayen- tu misión es la de acabar con Larizaide, sin ella se acaba la comunicación entre imperios, y esto nos ayudara a terminar con los militum y el resto de rebeldes- después de decir esto esbozó una sonrisa maligna, y al imaginar todo Quarber suyo olvido la perdida del militum.
-¿Y la otra gemela?-
-Una vez muerta su hermana no nos supondrá ningún problema, aunque… -sonrío de nuevo- también morirá, no seas impaciente Fercuns.
-Mi señora se ara como usted desea-
-Sí lo se- Mayen lo miró esta vez a los ojos y Fercuns por muy extraño que pudiera parece no sintió rechazo ante tales ojos, al contrario, había algo en ellos que lo embelesaba. –Pero confío en que seas tu quien la mate, y quiero que me traigas su cuerpo sin vida, por curiosidad de ver si tanto se parece a su hermana- hizo una pausa y miró hacia la ventana- Nada más Fercuns, puedes marcharte-.
-Si, mi señora- el guerrero se encamino hacia la puerta- No le fallaré- añadió mientras salía.
-Así lo espero- pensó Mayen en voz alta una vez sola en a habitación- Avanzamos lentamente y no paramos de equivocarnos- Cerro los ojos y los volvió a abrir lentamente mientras una sonrisa picara brotaba en sus labios grises – Y algo me dice que pronto tendremos visita.

Capitulo 6

Cuando Júgik reemprendió su camino el sol estaba bajo, y el viento anunciaba la inminente llegada de la noche. Apenas había dado unos cuantos pasos desde su salida del colegio de la aldea Limus cuando una voz grito su nombre, al girarse su mirada choco con unos inquietantes ojos fucsia.
-Quiero ser una militum- La voz de la joven sonó temblorosa.
-¿Pero? ¿Qué dices Naidí?- Júgik no salía de su asombro.
-Lo que has oído- Respondió la chica con fuerzas renovadas- quiero ser una militum-.
-Pero…pero, bueno, Naidí, ya conoces las normas, no digo que… bueno ya sabes, es cosa de chicos- objeto el guerrero mientras pasaba una mano temblorosa por su frente.
-Júgik sabes también como yo que los militum no tenéis normas, además, nadie ha dicho nunca que no pueda entrar una chica-
-Bueno eso es cierto, pero es que nunca ha habido una guerrera entre nuestras filas-
-Sería un honor para mí ser la primera-
-Esta bien Naidí, hablare con Kenta y le comentare tu petición.
La joven asintió enérgicamente en señal de agradecimiento, sus rizos dorados se impulsaron hacia delante, cuando se giro para volver a clase Júgik la llamo.
-Naidí, eres muy valiente-
La pequeña sonrío y un tenue color rojizo acudió a sus mejillas. Se giro y regreso al aula.
Júgik pensó que no seria seguro viajar de noche, y además, si su madre se enteraba de que había estado en la aldea y no la había visitado su menor problema serian los Capitibus. Sin pensarlo dos veces tomo rumbo a la pequeña casa que había sido su hogar durante doce felices años.
Al llegar a la destartalada puerta naranja miles de recuerdos acudieron a su mente, suspiro y dejo que sus nudillos golpearan suavemente la puerta. Una voz cantarina y risueña respondió de inmediato.
-Ya voy-
Cuando la puerta se abrió la figura de la señora Tomsor ocupo su lugar. Era una mujer de estatura media, y silueta redondeada. Sus ojos morados oscuros se llenaron de lágrimas al ver a su hijo mayor.
-Júgik, mi niño, mi pequeño, has vuelto, por fin- y abrazándolo enérgicamente rompió en sollozos.
Entre lágrimas y abrazos entraron en la habitación de la cual se componía la casa.
La anfitriona obligo a su hijo a sentarse a la gastada mesa de madera que presidía la habitación, y puso frente a el un plato del cual emanaba un delicioso aroma que Júgik reconoció al instante
-Mamá, guiso de mag, hacía tanto que no lo comía.
-¿Te gusta?, que extraño, nunca has querido verduras de ningún tipo.
-Ni imaginas lo que se aprecia tu comida casera cuando no la tienes- respondió el joven antes de comer otra cucharada.
En este momento la puerta se abrió, y Caix apareció en ella con una sonrisa de oreja a oreja, y llamando a su made a grito.
-Mamá, mamá-
-¿Qué sucede Caix?- pregunta esta algo alterada.
-Júgik… yo… en el colegio- los nervios no el permitían hablar.
-Tranquilízate, y habla con calma- le pidió su madre.
-Mamá soy un militum. ¿No es maravilloso?-
La madre palideció ante la idea de perder también a su hijo pequeño, pero consciente de la ilusión que le hacía a este se sobre puso, y con una dulce sonrisa contesto.
-Claro que si mi amor, muchas felicidades.
-Serás un gran militum- añadió Júgik mientras abrazaba a Caix.
La familia sonrió mirándose a los ojos. En sus rostros se leía la gran satisfacción de estar de nuevo juntos.
-Ojala estuviera aquí papá- suspiro Caix.
Sus caras perdieron las sonrisas por unos instantes en los que pareció pararse el tiempo. La señora Tomsor se levantó y se dirigió a la ventana, perdiendo su mirada en el oscuro cielo, murmuro:
-Vuestros padre siempre fue muy valiente, y un gran militum. Si estuviera aquí estaría orgulloso de vosotros.- En sus palabras se percibía la nostalgia y la tristeza.
Ya habían pasado seis años desde la terrible muerte del cabeza de familia. El señor Tomsor, al que todos conocían por su nombre, Juber, intento rescatar a un niño que los Capitibus se llevaban, cuando uno de los monstruos le propicio un fuerte golpe en la espalda, fue un ataque cobarde y vergonzoso, el cual provoco la muerte del hombre y la tristeza d toda la aldea.
Júgik sonrío en un intento de espantar a los fantasmas del pasado, abrazo a Caix, y se sentó de nuevo a la mesa.
Mientras el pequeño de la casa cenaba, su hermano mayor relataba sus aventuras en el desierto que era ahora La Tierra Neutra.
Cuando anocheció por completo se fueron a dormir. Nagore Tomsor abrió un mueble que había junto a la puerta, automáticamente callo una cama para sus hijos, besos a ambos en la frente y se dirigió junto a la chimenea, saco de uno de los lados un colchón que coloco en el suelo, de una de la de las pareces corrió una cortina que separo la habitación en dos.
Durante la noche las preguntas de Caix se sucedieron, Júgik las constaba de buena gana.
-¿A que s dedicaban los Militum en la época de Los Emperadores? -
-Es que antes no era como ahora, Kenta me contó que los Militum fueron creados con la intención que los chicos pudieran olvidarse del campo y las labores de la aldea para centrarse en sus estudios, pero con La Caída de Los Imperios todo cambió, también nuestros objetivos. –
Cuando el sueño comenzó a invadirlos sus voces se fueron apagando, hasta que los venció por completo.

Los primeros rayos del astro rey, al que todos conocían por Señor de Falud, despertaron a Júgik de un largo y reparador sueño. Después de vestirse silenciosamente tomó un ligero desayuno y salió de casa dejando en la mesa una nota en la que le decía a su madre que debía volver con los Militum, y que dentro d poco regresaría para recoger a Caix y a los demás principiantes. La nota acababa con un dulce “os quiero”. Tras de si quedaban los recuerdos de una feliz vida junto a su familia, la cual había dejado para convertirse en guerreo, el mejor guerrero, todo porque su padre estuviera orgulloso.
El calor sofocante y la falta de humedad provocaban la sequedad de la tierra, el polvo se levantaba con cada uno de sus pasos, con una marcha lenta y la cabeza baja puso rumbo hacia el horizonte.

jueves, 11 de junio de 2009

Capitulo 5

Faam estaba sentada encima de la cama, vestía un llamativo pijama amarillo, Aztoa, Arae y Laura, dormían plácidamente en sus respectivas camas. Laura era una compañera de clase, a la cual le había tocado dormir en la mima habitación que ellas. El hotel era una maravilla, estaba dotado de la más avanzada tecnología, el diseño era moderno y la calidad del servicio inmejorable.
Aquel primer día había sido agotar y las visitas a el Museum of Fine Arts y al Franciscan Church dejaron agotados y fascinados a todos.
-Una ducha me vendría bien- pensó mientras se levantaba, cogía ropa limpia y se dirigía al baño.
Estaba acalorada y aquella agua le supo a gloría al sentirla sobre su piel, necesitaba quitarse del cuerpo ese sudor que la atacaba y aquella era la mejor forma.
De repente alguien golpeó la puerta, obligándola a volver a la realidad.
-Faam, ¿Qué estas haciendo a estas horas? ¿Estas loca?- susurro Arae
-¿No puedo darme una ducha?- respondió Faam observando como sus amigas entraban a hurtadillas en el baño.
-Sí que puedes, pero no es muy normal que lo hagas a las cuatro y cuarto de la madrugada- la reprendió Aztoa que aun con los ojos cerrados se a poyaba tambaleándose en Arae.
-Vale, vale, perdón- prosiguió bajando la voz para no despertar a Laura- Pero lo necesitaba tenia una sensación muy extraña, y tuve que hacerlo.
-Bueno ¿Sabéis lo que os digo?- interrumpió Arae.
-¿Qué?- preguntaron las otras al unísono.
-Pues que me voy a dormir, buenas noches- se giro y se encamino hacia el dormitorio mientras su camisón violeta se contoneaba con el moviendo de sus pasos.
-Está siempre igual – río Aztoa- y nosotras deberíamos hacer lo mismo.
-Tienes razón, ve tú, yo recojo y te sigo-
-Vale-
Cuando Faam entró en la habitación encontró a Laura que seguía en su cama y apenas se había movido, pero no vio ni rastro de sus otras amigas, extrañada salio al pasillo, y al no verlas no puedo evitar asustarse, el pulso se le acelero, las manos le sudaban, y no conseguía pensar con claridad, en ese momento todas su angustia desapareció, y comenzó a oír una dulce voz que la llamaba, la atraía y le mostraba el camino que debía seguir, mientras su cuerpo se relajaba por completo, y sus movimientos se hacían lentos, rítmicos y cautelosos, con cada paso que daba se acercaba mas a la voz, esa voz que le era tan familiar. Finalmente llegó a un salón, todo era tan moderno como en el resto del hotel, pero tenía algo especial. La voz le indico que se acercase a un mueble que había junto a una ventana triangular.
-Abre el mueble, no tengas miedo- continuo el dulce sonido.
-¿Ves ese joyero?, ¿Verdad que te gusta?, tómalo entre tus manos- El contacto con el cofrecito metálico le provocó una leve descarga eléctrica, se giro sobre si misma y su pijama se rasgo levemente al quedar enganchado en el mueble, pero ella no se percato.
-Abre el cofre- le ordeno la voz.
Justo cuando lo abrió su entorno cambio, el cofre desapareció de sus manos, el salón se transformo en una habitación, sin ventanas, pero en la cual brillaba una tenue luz verde, en esta habitación se encontraban Aztoa y Arae qué la observaban con rostros inexpresivos.

Faam se levanto sobresaltada, miro a su alrededor y vio que todas estaban es sus camas, respiro aliviada y miro el reloj, faltaba hora y media para que tuviesen que levantarse, se dio la vueltas y siguió durmiendo.

Error

Hay un pequeño erro en el capitulo 4, el caso es que nosotra utilizamos estos símbolos : <> para expresar pensamiento, pero en el blog lo que hay entre estos símbolos desaparece, por lo que el texto deja de tener sentido, así que los estoy cambiando por : {}, pero en algunas ocasiones me pasan desapercibidos, como me paso en el capitulo 4, ahora mismo lo arreglo, lo siento. Si alguien se da cuenta de alguno que me deje me lo avisan por favor y gracias.

miércoles, 10 de junio de 2009

Capitulo 4

Los niños se sentaron en sus sitios, eran pupitres de madera, se notaba de sobra que tallados a mano, bastos y antiguos como el resto de las instalaciones de la clase, el colegio sólo contaba con esa habitación , era un edificio de barro, con pocas comodidades, al igual que las demás casas de la aldea.
La profesora pidió un poco de orden y silencio, y después de pasar la vista sobre todos los alumnos comprobó que no faltaba nadie, era situación era extraña pues era un pueblo pobre y siempre algún niño o niña tenían que faltar a clase para ayudar en casa, se levantó y se situó frente a sus discípulos.
-Bueno- comenzó- hoy hablaremos de la historia de Quarber, nuestro planeta. Ya sabéis que nuestro mundo se compone de cuatro continentes: Falud, el más grande, con sus bonitos edificios bañados por los rallos del sol, todo parece hecho de oro, por esto recibe el nombre del Imperio dorado. En el centro encontramos Amved, totalmente cubierto por sus plantas y árboles, los cuales parecen vivos, es tanta la vegetación y tanta su espesura, que los Nings, esos animalitos azules del tamaño de la mano de un adulto, que saltan de árbol en árbol para trasladarse no tienen ningún problema para cruzar el continente de un extremo al otro, por lo que lo llamamos el Imperio del Mar Verde. Y por último Locesad, caracterizado por sus oscuras noches, el intenso brillo de sus estrellas, y el extraño resplandor de sus aguas, a este se le conoce como el Imperio de La Noche Estrellada.
Cada Continente estaba gobernado por un emperador el cual mantenía una estrecha relación con los elementos de la naturaleza en su Imperio, y esto hace que sea el continente el que escoja a su gobernador, y no el gobernador al imperio- tosió, hizo una pequeña pausa y prosiguió- Este es un don que pasa de padres a hijos, de tal forma que estos imperios han estado gobernados siempre por familias, aunque no se sabia cual de los hijos del monarca heredaría dicho don.
Y luego estamos nosotros, bueno el lugar en que habitamos, La Tierra Neutra, donde antaño se reunían los tres emperadores para tomar las decisiones comunes a todo el planta, una tierra que no estaba gobernada por ningún emperador, y sin embargo dirigida de cierta manera por los tres haciendo que los elementos naturales de cada Imperio se mostrasen unidas en nuestro continente, es decir , la vegetación era abundante, el sol brillaba con fuerza y por las noches las estrellas iluminaban el cielo. Fue la época dorada de Quarber, todo era paz y tranquilidad, y los emperadores gobernaban con sensatez, justicia y sencillez, les encantaba mezclarse con el pueblo, y pedían que se les hablase de tu.
De repente un muchachote 12 años se levanto, su pelo oscuro y corto dejaba ver unos ojos violetas, cuando hablo su voz sonó temblorosa de rabia:
-Tiempo magníficos, si, pero pasados, porque desde que fuimos dominador por Mayen o como algunos la llaman La Dama de las gemas todo cambio. Los emperadores junto con sus familias desaparecieron, algunos dicen que se salvaron, ero lo más probable es que estén muertos, con ellos los imperios también morirán, se están debilitando, Falud hace meses que apenas ve el sol, en Amved se están secando las plantas, Locesad tiene cada vez menos estrellas, y en la tierra neutra… de nuestra querida tierra mejor ni hablar- golpeó la mesa con ambas manos, y levantó la cabeza dejando sus bellos ojos bien a la vista- porque se esta muriendo, si no esta muerta ya, hace tiempo que las ultimas plantas se marchitaron, mucho mas que no se ve una estrella y los rayos del sol llegan menos k a cualquier lugar, y todo gracias a esa mujer con cara de mono , y a esa tres hijas suyas que quiero hacer pasar por emperatrices-

En ese momento la profesora se levanto golpeo la mesa y grito:
-bata, ya es suficiente-
Se quitó las gafas que tapaban su rostro algo estropeado por el clima desértico en el que habitaban, y se masajeo las sienes.

-Tampoco es tan malo- dijo un muchacho moreno, de pelo alborotado y gafas – La Dama de las gemas nos deja vivir en paz si no la molestamos, no es mala, ni tiene cara de mono.

En ese momento una chica rubia y pecosa, también de doce años, se levanto y dirigiéndose a su compañero que pretendía seguir con su discurso de defensa; le reprendió:

¿Pero de que vas Aron? ¿Vivir? Lo que esa mujer nos deja no es vivir si no subsistir, que no lo sepan ellos, bueno- señalo a los compañeros de clase más pequeños, pues el aula esta ocupada por alumnos de cinco a doce años – pero tú que eres de los mayores tendrías que darte cuenta de cómo están las cosas.

La profesora recupero la palabra. –Bueno ya está bien de discusiones, tenéis un par de minutos para descansar que el ambiente está muy cargado.
-Gracias Naidí- susurro el muchacho de ojos violetas a la chica rubia.
-No hay de que Caix, solo he dicho lo que pienso, además el cretino de Aron me saca de quicio- le dirigió una dulce sonrisa y sus ojos fucsia brillaron.

De repente el alboroto ceso y una sombra apareció en la puerta. La profesora Kimós lo reconoció al instante, la boca se le quedo seca, no podía articular palabra, pero derroto a la parálisis para decir:
-¡Júgik!
En ese momento una figura se abalanzó sobre el recién llegado aferrándose a el enérgicamente.
-Hermano ¿Dónde has estado?- Caix hablaba apresuradamente contenido las lagrimas y sin soltar al muchacho que correspondía a su abrazo.
-Bueno, ya sabes, los militum somos errantes, un viajecito de nada- respondió en un intento de quitarle importancia.
-Júgik ya so mayor- continúo el otro dando a entender que no se creía la excusa.
-Por eso mismo estoy aquí- y con una amplia sonrisa poso su vista en la maestra, que lo miraba si llegar a reponerse de la sorpresa. –Profesora Kimós vengo a buscar a los nuevos militum.-
Kimós sonrío con nostalgia, -Sabia que no tardaríais en venir a por ellos-
Júgik saco un papel del bolsillo y se dispuso a decir el nombre de los chicos que habían superado las pruebas para formar parte de los militum, estas pruebas eran ancestrales, todos los miembros las habían pasado, la vida de estos guerreros era dura, y antes de que los niños formasen parte de ella tenían que asegurarse de que estaban preparados, normalmente un militum entraba en la guerrilla a los doce años, durante los siguientes ocho formaba parte de ella, y luchaba siempre que fuera preciso, cuando cumplían los veinte años solían abandonar la batalla y volver a la aldea, allí se establecían, algunos se casaban y tenían hijos, y esos niños serían los que al cumplir la edad adecuad seguirían los pasos de sus padres. Eso era o corriente, pero en algunas casos como el de maestro Kenta todo era diferente, este entro en los militum a los diecisiete años cuando acabo sus estudios y aunque ya tenia 40 seguía formando parte de la guerrilla como profesor de los chicos. Esotas admiraban, porque el había dedicado su vida a los militum y a luchar por la libertad.
Cuando Júgik tosió para comenzar a normar a los nuevos miembros a clase entera se revolucionó. Incluso los más pequeños estaban ansiosos porque llegara pronto ese día en el que les anuncias su nombre como nuevos militum. Uno de los niños, de año de apenas 6 años se levanto, y acercándose discretamente a Kimós le pregunto:
-Maestra, ¿y nosotros cuando vamos?-
Ella lo miro y sonrió de forma triste
-Muy pronto Poul, muy pronto, pero ahora es el momento de los mayores- El pequeño la contemplo unos instantes y se sentó, sus ojos azules brillaban intensamente, le dirigió una mirada orgullosa a su hermano mayor, estaba seguro de que sería elegido.
-Ya empiezo- anuncio Júgik, y todos quedaron en silencio esperando con impaciencia. La profesora ajustó sus gafas tan nerviosa como ellos, a los que había visto crecer, al igual que vio crecer a Júgik y a su generación y a tantos otro militum que habían vivido ese mismo momento. El pelo le caía en largor bucles por la espalda, lo recogió en una coleta, mientas pedía a su antiguo discípulo que continuase.
-Caix, bueno estás elegido- La cara del chico, que aun se encontraba junto a su hermano se le ilumino la cara. Él ya lo esperaba, puesto que su hermano lo era, y su padre también lo había sido, pero saberse seguro de ese honor como siempre había soñado lo embargaba de emoción. Júgik e dio un golpecito en la espalda en señal de apoyo y siguió con su lista.
-Urkes, felicidades, tus pruebas han sido muy buenas-
Un chico moreno, de ojos negros se levantó. Era serio y misterioso, su rostro no mostró expresión alguna cuando recibió la noticia, simplemente se levanto y se dirigió a la puerta, donde apoyó la espalda.
-Bartuel tu eres el siguiente- Los ojos amarillos del nombrado brillaron con una fuerza explosiva, y tras unos segundos de mudez reacciono gritando de alegría. –Os lo dije chicos, lo sabía. Mi padre estará tan orgulloso de que siga sus pasos-. Y se acerco a Caix que se había acomodado junto a Urkes.
-Rudil, enhorabuena muchacho-
Poul no se lo pensó se levanto y comenzó a gritar lo buen militum que seria su hermano.
-Veo que tienes un seguidor de los buenos- dijo Júgik mientras observaba al pequeño que estaba totalmente emocionado.
Rudil se levanto enrojecido y con una tímida sonrisa se acerco a su hermano y lo abrazo.
-Siempre tienes que dejarme en ridículo- susurro separándose del pequeño y provocando la risa de los que había escuchado el comentario.
Cuando Rudil llego junto a sus compañero intercambio un fuerte abrazo con Caix, mientras ambos pensaban: {Lo conseguimos}
Los dos chico eran amigos desde pequeños y eran inseparables. Cuando el abrazo termino Caix le dio una colleja a Rudil, el cual se coloco a su lado.
Sonriente Júgik prosiguió. –Onem bien venido-
Pero esta vez nadie se movió de su sitio, y los murmullos se hicieron más fuertes, mientras todos miraban hacia una esquina del aula, donde una mano se alzaba de forma tímida.
-¿si?- pregunto el militum mientras señalaba a dicha esquina.
-El otro día sufrí una caída – El miedo se reflejaba de forma clara en el rostro de un chico de pelo castaño y rizado, sus ojos grises estaban inquietos y se posaban momentáneamente en su otra mano a cual estaba vendada.
-No te preocupes Onem. Vendrás con nosotros, las Caces pueden curarte eso en un abrir y cerrar de ojos.
-¿Las Caces?- pregunto Onem sorprendido.
-Las Caces son unas chicas de 18 años que dominan la propiedades de la tierra, el fuego, el agua, y el aire.- dio por toda respuesta un chico de pelo plateado, cortado a media melena, sus ojos eran de un naranja muy oscuro.
-Aron- exclamo sorprendido Júgik –precisamente contigo quería hablar ¿Por qué no has querido realizar las pruebas?-
-Esta claro ¿no?- dijo en un tono sarcástico mientras arqueaba las cejas. –NO quiero ser un “militum”- y dio a la última palabra un tono despectivo.
Para Júgik esto fue como un jarro de agua fría. Nunca antes un chico había rechazado a oportunidad de formar parte de ese grupo.
-Me gustaría que habláramos de esto con más calma-
-¿Por qué?- pregunto el chico- ya lo tengo claro.
-Esta bien Aron.- termino el guerrero con resignación. -¿Pero me pregunto como conoces a las Caces?-
-Soy un alumno aventajado- respondió algo más relajado.
Júgik lo observo un momento. Debía de faltarle poco tiempo para cumplir los 13 años. Iba de listo por la vida y presentaba un interésate atractivo. Un chico como él sin duda habría querido ser un guerrero, pues seguramente sus cualidades físicas serían incomparables, pero para ser un verdadero y autentico militum hacia falta más que fuerza y vigor, la valentía, la comisión, el respeto y la humildad eran imprescindibles, y ese chico no era portador de dichas cualidades.
-He de marcharme ya, no pudo perder el tiempo, las cosas en Quarber no esta precisamente como para hacerlo- dijo Júgik a la profesora kimós en voz baja.
La clase estaba alborotada; pequeños grupos rodeaban a los recién elegidos militum a excepción de Urkes que continuaba junto la puerta, y Caix que miraba preocupado a su hermano, al cual veía muy desmejorado.
-Bien, he comprendido que eres lo suficiente maduro como para que puedas ser un guerrero- le dijo Júgik mirando seriamente a los ojos de aquel niño que siempre la había admirado, y que el siempre había protegido.
-Estoy preparado – añadió mientas dos lágrimas como puños a causa de la emoción rodaban pos sus mejillas, sabía que seria duro pero tenia mucha ilusión.
-Eso espero que estéis preparados, porque volveré pronto para llevaros a vuestro nuevo hogar- zanjo Júgik mientras que les daba la espalda y se dirigía hacia la puerta.

martes, 9 de junio de 2009

Capitulo 3

Aztoa miro a su alrededor después de dar una cabezada, la mayoría de sus compañeros escuchaban música, o dormían, era temprano y estaban tranquilos, por el momento…
-{Hungría}- pensó- {me hubiera gustado mas Italia o Francia, pero tampoco está mal}-
Entonces sonó un teléfono:
-Mi madre- dijo Faam, lanzando una sonrisa picaresca a sus amigas. –Sí mama, no te preocupes, sí, lo llevo todo. Pues dentro de unos minutos llegaremos al aeropuertos, vale, vale, venga adiós, besitos –. Y mientras pulsaba el botón para cortar la comunicación apoyaba la espalda en el asiento.
-¿Ya estamos llamando a la familia?- dijo Arae en tono sarcástico.
-Muy graciosa- respondió la implicada sin moverse de su posición.
Ninguna de ellas volvió a hablar.
{Que pesadez de autobús} pensó Aztoa, cerro los ojos y se sumergió en la canción que brotaba de los cascos de su mp4.
Al cabo de un rato llegaron al aeropuerto. Cuando bajaron del autobús todos estaban un poco adormilados, recogieron sus maletas y entraron en el gran edificio que se levantaba ante ellos, era inmenso. Siguiendo a los profesores consiguieron llegar hasta la cinta, donde facturaron sus pesadas maletas, seguidamente pasaron por el detector de metales, donde el profesor de ciencias tuvo que pasar tres veces, pues llevaba unos zapatos con adornos de metal, los cuales eran detectados por ola maquina haciendo que esta produjese un desagradable pitido, afortunadamente todo quedo en un divertido incidente.
Después pasaron a una sala de espera hasta que abrieron su puerta de embarque, desde allí se veían los aviones.
-¿y hay que subirse en eso?- dijo Aztoa mirando a sus compañeras con cara de duda mientras apuntaba con sus dedo uno a uno de los aparatos.
-Hombre, te puedes ira andando- sugirió Arae de forma irónica.
-Que chispa tiene esta niña- dijo un compañero acercándose a ellos, era Marcos, un muchacho no muy alto, moreno y de ojos marrones claros, el empoyon de la clase pero buena gente.
-Marcos haznos un favor, y equivócate de avión- soltó Arae al recién llegado.
-Ve que mi presencia no es bien recibida-
-Si que eres listo, si – continuo Aztoa, el muchacho se marcho.
-No me cae mal- dijo Faam mirando hacia el lugar por donde se marchaba el chico –pero…-
-Si, te entendemos- continúo Aztoa.
-Es esa sensación que desprende, ¿verdad?- concluyo Arae, sus compañeras asintieron.
Cuando la puerta de embarque estuvo abierta todos se colocaron delante de ella, y fueron pasando uno a uno mientras la señorita con pañuelo y una sonrisa que parecía sujeta con alfileres les deseaba un buen viaje.
Subieron al aparato y buscaron sus lugares, pudieron sentarse las tres juntas. A Aztoa le toco ventanilla, se relajo en su butaca, a causa de los tranquilizantes que se había tomado para llevar bien el viaje, y fue observando como poco a poco la tierra empequeñecía, pensó entonces que le recordaba a una casa de muñecas, y se planteo si toda su vida seria como un juego en manos de un ente superior que la controlara a placer , inmersa en estos pensamientos se fue sumiendo en un profundo sueño, el viaje era largo, y tenia tiempo para recuperar todas las hora de sueño perdidas a causa de los exámenes.
Mientras tanto sus compañeras de fatigas charlaban tranquilamente en los asientos contiguos, aquella gran excursión las emocionaba y hablaban apresuradamente con la sonrisa dibujada en sus rostros, gesticulando exageradamente, imaginando las aventuras, las anécdotas, las personas, los lugares que les aguardaban en ese país que únicamente conocían por imágenes, historias, reportajes de televisión, y disfrutando de la maravilla que es surcar los cielos como si fueran totalmente libres.
El viaje transcurrió sin problemas, había bastante ruido, pues la gente ya estaba mas despierta y todos hablaban muy alto y algunos incluso cantaban. Sin embargo todo esto no interrumpía el profundo sueño de Aztoa, que descansaba tranquilamente.
Cuando despertó comprobó que su sueño había sido muy largo, la tarde estaba y entrada y dentro de un par de horas llegarían a su destino. Miro un momento por la ventanilla –{¿Cómo e podido subirme aquí? , con el miedo que me da despegarme del suelo}-
-¡Aztoa!- la llamo Faam al darse cuenta de que había despertado –por fin dormilona-
-¿Por qué no me habéis despertado?- pregunto mientras se desperezaba.
-Si claro, y sufrir las consecuencias, como si no te conociésemos, el último que lo intento acabo con una zapatilla en la frente- dijo Arae escenificando cada palabra que salía de su boca.
-Me siento mal- resopló Aztoa mientras su rostro palidecía.
-¿Será por la presión?- pregunto Faam.
-Puede ser pero no estoy muy segura- concluyo Arae.

Aztoa volvió a dormirse y poco a poco fue recuperando su color natural. Cuando abrió sus bellos ojos miel, casi dorados, se encontró con que sus amigas la miraban fijamente.
-¿Te encuentras mejor?- dijo Arae con cara de preocupación.
Aztoa asintió con la cabeza.
-Ya hemos llegado, tenemos que bajar- continuó Faam.
Cuando todos tenían sus maletas y los profesores habían dado las órdenes pertinentes para organizarse de forma adecuada, se lanzaron a los calles. Encontraron mucho más de lo que esperaban, una ciudad preciosa, con un toque de misterio y magia que las dejo atónitas; -{Si la belleza tuviese un nombre se llamaría Hungría}- pensaron al posar sus ojos sobre la puesta de sol que las recibía.

Saga SubMundo

Esta claro que de las grandes aprendemos el resto, y para grande Dawn, que ahora nos regala su maravillosa Saga SubMundo, concretamente el primer libro de esta capitulo a capitulo, aquí os dejo la sinopsis y no dudes en leerlo porque es totalmente aditivo.



Dawn Summer es mitad humana y mitad hada, siempre ha vivido con las Hadas y se ha sentido infravalorada y humillada por ellas. Este año por fin ha cumplido dieciocho años y está lista para viajar al instituto SubMundo para sobrenaturales, pero para desgracia de Dawn su odiosa hermanastra, Moira Green, también viajara con ella a ésta nueva vida.

En SubMundo Dawn por fin conocerá vampiros y cambiaformas de los que se hará amiga y enemiga. Su pequeño gen de busca líos la hace meterse en medio de un complot de la Dama Negra, el hada más sanguinaria de todos los tiempo quiere secuestrar a Shane Darkness, un engreído y mujeriego vampiro que saca a Dawn de sus casillas cada vez que habla. Juntos tendrán que urdir un plan para sacarle del atolladero, pero algo increíble sucede y Dawn se convierte en la primera prioridad de la Dama Negra.

Recomendada para mayores de 17 años.

Titulo original : Saga SubMundo I

Autor : Alba G. Gallego

Alias : "Dawn"


Sin lugar a duda sera todo un éxito, y no necesitas que te demos ánimos pero aun así, Dawn sabes que estamos contigo:
http://saga-submundo.blogspot.com/

lunes, 8 de junio de 2009

Capitulo 2

Capitulo 2


La habitación se ilumino sin previo aviso Júgik se sobresalto. Sus ojos violetas se cerraron al contacto con la luz, llevaba varios meses encerrado y le resulto difícil acostumbrarse a la claridad. Su carcelero entró en el agujero donde lo tenían prisionero; era un zulo mal ventilado, oscuro, y con humedad, no sabía exactamente como era de grande, pero estaba seguro de que no podría extenderse más de un metro cuadrado. Respiro hondo, sus manos atadas sangraban lentamente debido a sus frustrados intentos de liberarse. La barba ya bastante crecida tapaba su joven rostro de diecisiete años, y le provocaba un picor constante, el pelo húmedo por el sudor le caía sobre la cara en mechones irregulares.
La figura de su opresor se dibujo ante el. Era un mujer alta, metro ochenta, aparentemente débil, de piernas largas y cuerpo perfecto, pero esa gema roja que brillaba en su frente revelaba su verdadera identidad, era una Capitibus, guerreros fuerte y sanguinarios de los que nadie conocía su origen.
La miro a los ojos, buscando una mínima huella de humanidad, pero enseguida perdió toda esperanza. La mujer lo agarro por el pelo, su cabellera negra, casi azul, se convulsiono con el tirón de tal forma que la cabeza la siguió; la opresora no cambio de expresión, simplemente dijo:
-no se escribirán más caminos en el mapa de tu vida- Rompió las cadenas de un simple manotazo y lo arrastro fuera de las paredes que habían sido su prisión.
Cuando estuvieron a unos pasos del lugar de encierro Júgik puedo comprobar que su celda no era la única, en realidad había cientos. No recordaba haber visto ese lugar nunca , cayo entonces en la cuenta de que el día de su llegada estaba inconsciente, después de un enfrentamiento con unos Capitibus que habían capturado a unos niños, después del encuentro no recordaba nada más, simplemente se despertó en el lugar del que acababan de sacarle. Se dio cuenta entonces de que todas las celdas eran simplemente hoyos en las pareces de roca, los cuales se cerraban con piedras de gran tamaño, al volver a mirar con más detalle observo que esa especie de cárcel donde se encontraban prisiones era un gran agujero en la ladera de una montaña.
Júgik ya apenas tenia fuerzas, pero seguía resistiéndose – Camina no me obligues a matarte antes de lo previsto- dijo ella, de repente se paro en seco y respiro hondo –Debí haber contado con esto- pero su cara continuaba sin tener expresión alguna.
A su alrededor se dibujaron siete figuras que oscilaban en edades de los doce a los diecinueve años, sus ojos eran de colores diferentes y muy cariados, rojo, gris, amarillo, púrpura; eran ellos, sus hermanos de adopción, los Militum, Júgik los reconoció rápidamente. Dos se abalanzaron sobre la mujer y le proporcionaron un fuerte golpe en la cabeza que quebró su gema en mil pedazos, la muerte brillo en sus ojos, y el cuerpo sin vida de a guerrera callo al suelo.
El joven no salía de su asombro cuando un muchacho de ojos púrpura se le acerco y le golpeo suavemente el hombro en muestra de cariño, llevaba un pañuelo celeste que sujetaba su alborotado cabello rubio.
-Vahep ¿Qué hacéis aquí?- dijo el antes prisionero mirando a su interlocutor como si fuera un espectro.
-Salvarte la vida- respondió el otro sonriendo- no sabemos que planes tenían para ti- continuo- pero no quieras buscar respuestas para todo.

Información

Bueno pues como me han preguntado el titulo es : "Quarber, nada es definitivo"

Y aquí os dejo la sinopsis:

Después de tanto tiempo esperándolo Faam, Aztoa y Arae por fin realizaran ese viaje de estudios que llevaban todo el año esperando, y el destino es nada menos que Hungría, pero en estas historias las cosas nunca son lo que parecen, y cuando empiezan a pasar cosas extrañas lo mejor es asimilar que, nada es definitivo, tampoco el destino de los viajes.

Quarber